Existen amores que se viven solo una vez, amores pasajeros qué te extirpan hasta el último suspiro.
Es inexplicable la conexión qué existe entre dos mentes diferentes, las personas evolucionan con los años pero el amor solo trasciende de forma inata, es como una exhalación de esporas qué se adiere a nuestra piel.
La forma en la que pensamos en esos amores que se roban nuestros pensamientos con los ojos abiertos, son amores que provocan que el corazón se detenga por milésimas de segundos.
Esos amores pasajeros qué te dejan helada el alma, son aquellos que vale la pena recordar cada segundo, cada momento y cada beso se vuelve irrepetible sentir como sus manos recorren nuestra piel realmente es cautivador, cuando nos vemos fijamente a los ojos nuestras almas hacen una fusión qué se vuelve intensa e inquebrantable, esos amores fugaces son los que te hechizan en cada susurro cuando los tenemos, sentimos que nos quedamos sin aliento y nos gana la nostalgia de querer vivir un amor así por la eternidad.
Me atrevo a decir que un amor efímero es el más puro y cauteloso que puede existir, entre sus líneas seducen cada encuentro para que sea estremecedor.
No existe una definición del amor, porque el amor es fúnebre y terco, no existe una descripción exacta porque el amor nace de la partícula más pequeña que existe en el universo.
Pero vivir un amor fugaz sin duda es algo de lo que no me cansaría..