jueves, 6 de febrero de 2020

Waradi..

Alguna vez han visto florecer una rosa en medio del rocío más helado de la montaña, se han unido mini partículas que le han dado esa evolución para desarrollarse como la mejor de todo el verano.
cada pétalo de su fúnebre temperatura, la hace dar el mejor brillo de todo el universo, se agota el tiempo y le toca madurar cada rincón de su cuerpo celestial.

cuando sintió por primera vez el fino roce de sus manos, las gotas que tenía en su interior se disiparon. En medio del jugueteo se estremeció su tallo y sus espinas se volvieron débiles, dejó de protegerse como de costumbre y se entregó al sentimiento y a la caricia más sensata del alma.

la naturaleza fue testigo de ese remolino de sentimientos que colisionaron hasta volverse uno mismo.
aunque la melodía que sonaba de fondo fue en aumento, ese gemido vibrante de la rosa llegó hasta el último rincón de los cielos. se puede oír su llamado es demasiado fuerte que el viento sopla a su favor.

debo confesar que el polvo ya no se mueve más e incluso noto el sigiloso movimiento de los árboles (el amor verdadero no es una pérdida de tiempo).’
esa sensación que provocaron sus manos hicieron que volviera a confiar en lo eterno, la rosa del más grande crisantemo se sonroja y se deja llevar por su titubeante abrazo de espinas.

alguna vez sintió que podía perder todo por su imprudencia al dejar caer sus pétalos hasta quedar desnuda ante la antología del libro más propenso a la desilusión.
ahora solo puedo notar que las manecillas del reloj no se detienen, que cuando más se cree que has avanzado es porque te has saltados ciertas partes del destinatario, amo sentir sus manos recorriendo su frágil piel, se entregó al beso más intenso y perfecto de todo el holocausto …...

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