Un día un amor toco a mi puerta, con miedo sugerí en mi cabeza que tal vez no debía ocurrir así. pero si les contara que cuando lo conocí me sentí como el pétalo de una rosa, tan delicada, tan frágil y vulnerable. Si tuviera un momento para poder gritar sin duda lo haría, en cada suspiro que se lleva toditas mis penas...
como quisiera que el tiempo no fuera tan fúnebre conmigo, como quisiera sentirme abrigada una vez más por el rocío de la mañana.. quisiera expresar tantas cosas que con el más mínimo murmullo siento que grito...
Como una simple casualidad se volvió el descubrimiento más inmenso del universo, cuando conocí a perci entendí muchas cosas que ocultaba el cielo para mi.
Flui como el rio cuando sentí sus labios, su peculiar aroma me transporto a algo diferente, algo que no imagine que existía..
La frialdad de su mirada acaparó mi atención y me dejo congelada en el espacio de sus ojos.
El se metió en mis entrañas y no pude decir no, no se porque pero por un instante mi mente pensó que esto sería diferente a lo de más, el plasmó cada palabra que salió de su boca en mi corazón.
Pasan las horas y sigo pensando como pudo penetrar mi alma de esa forma, aun no lo toco y ya siento que he pasado con el más de mil vidas, siento que con el puedo recordar todo lo hermoso que he vivido.
No se cuanto tiempo pase para despertar de este hermoso sueño, pero sin duda lo repitiria un millón más
No hay comentarios:
Publicar un comentario