Cuando nuestras miradas se cruzaron tuve una conexión celestial, pude perderme en el laberinto de su alma.
Pasaron décadas y tantas vidas pasadas para que nos volviéramos a encontrar, sentí la suavidad de sus labios y lo fino de sus colmillos rodeando cada parte de mi piel.
Sus manos tomaron delicadamente mi corazón y mis curvas qué lo llevaran al infinito.
Escuchar su voz eriza mi alma, su sonrisa me transporta a él limbo de lo prohibido, quisiera poder verme entre sus brazos y envolverme en su alma la cual sea ha vuelto mi inspiración, la paz que me transmite me hace recordar mi verdadera misión en esta vida.
Cierro los ojos y puedo imaginarlo sonriendo y viéndome a los ojos, siento sus abrazos tan abrigadores que me olvido de lo que estoy viviendo, percibo su aroma de una forma tan sutil que me hace recordar aquel verano en el que lo vi por vez primera........
Mis letras fluyen en sintonia con la tinta del bolígrafo de la vida, se pronostica un tiempo feroz y tintineante, deseo marcar sus huellas en la orilla de mis penas, espero que florezcan con el primer rocío de la mañana.
Siempre la vida confabula con la existencia misma para que las almas que se prometieron buscarse, logren encontrarse después del holocausto.
Te debo mis sonrisas, mis pensamientos indebidos y mis anhelos más prohibidos.
Si creo que el mapa al paraíso existe, después de verlo tatuado en sus ojos.
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